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UniversidaddeCádiz
Escuela Superior de Ingeniería

Mujeres de la ESI: referentes para futuras ingenieras

Almudena Palacios Ibáñez

Técnico Superior de Investigación en el instituto I3B de la Universitat Politècnica de València.

No siempre tuve claro mi futuro profesional. La primera decisión que tomé para enderezar mi camino fue cambiar de materias en bachillerato (principalmente la biología por el dibujo técnico). Escuchándome un poco entendí que encajaría mejor en alguna ingeniería, una carrera popularmente asociada al género masculino. Comencé el grado en Ingeniería de Diseño Industrial y Desarrollo de Productos en la Universidad de Cádiz (UCA) en 2013, hace casi una década. En esa época no era muy consciente de las barreras profesionales con las que muchas mujeres se encontraban, pero no tardé en percatarme de que yo comenzaba a formar parte de ese colectivo. Recuerdo que en mi clase había más mujeres que la media encontrada en otras ingenierías, pero, aun así, éramos pocas.

Cuando terminé el grado, comencé las prácticas para introducirme al mercado laboral. Fue el primer paso para observar la realidad del mundo profesional para las mujeres. No me impresionó ser la única mujer dentro del equipo, era lo normal. Tampoco me impresionaron los comentarios paternalistas de algunos compañeros. Ser mujer y joven no estaba ligado a ser una figura de autoridad: tus ideas podían ser robadas fácilmente, o simplemente puestas en duda como si nada.

Al finalizar estas prácticas, decidí que necesitaba más formación. Valencia era una ciudad que siempre me había llamado la atención, por lo que me matriculé en el máster de Ingeniería del Diseño en la Universitat Politècnica de València (UPV). Tengo muy buenos recuerdos de ese año. Fue allí donde comencé a encaminar mi vida profesional más seriamente. Obtuve una beca de colaboración. Estas becas están destinadas a estudiantes universitarios para realizar tareas de investigación en departamentos universitarios. La profesora Beatriz Rey Solaz me ofreció la oportunidad de unirme a su proyecto, en el cual usaba la Realidad Virtual (RV) para ver su impacto en la plasticidad cerebral de personas en proceso de rehabilitación. Esta fue mi primera gran oportunidad para iniciarme en el campo de la RV y la investigación, publicando en 2021 una parte del trabajo en el congreso INGEGRAF, titulado “Development of a system for using Transcranial Doppler monitoring with Virtual Reality head mounted displays”.

Durante este año también comencé un pequeño proyecto de ilustración que tuvo más impacto del esperado. Bajo el seudónimo de Almxdena, subo ilustraciones a Instagram sobre el día a día, el amor propio, injusticias o desigualdades. Tuve la oportunidad de ilustrar dos libros, e incluso sacar el mío propio (aunque esto último ha sido durante 2021).

A nivel personal comencé a involucrarme más dentro del movimiento feminista, como asistir a asambleas, manifestaciones o charlas para comprender la necesidad de crear espacios seguros para las mujeres o leyes que favorezcan nuestra inclusión en la sociedad. También aprendí a ver más allá de la situación que me rodea, como entender la situación de otras mujeres que no han tenido la suerte de nacer en un país desarrollado, con un color de piel que no se discrimina, o en una situación socioeconómica estable.

Cuando finalicé el máster, comencé nuevamente unas prácticas en un pequeño estudio de Valencia, pero pronto me ofrecieron un trabajo a jornada completa en una empresa de Málaga dedicada al desarrollo de aplicaciones de RV y realidad mixta como diseñadora 3D. Fue aquí donde afiancé mis conocimientos, y sobre todo tuve la oportunidad de aprender de mis compañeras y compañeros. Ya habían pasado algunos años desde que comencé el grado, y comenzaba a verse el impacto del movimiento feminista dentro del ambiente laboral.

Debido a la pandemia del Covid-19, dejé mi trabajo. El ambiente laboral se tornó demasiado tóxico, con horas extra sin pagar y acoso al trabajador. Actualmente estoy desarrollando mi tesis doctoral titulada “Realidades mixtas y percepción del producto: análisis experimental de la relación entre calidad visual e interacción y la respuesta emocional y perceptual del usuario” con una beca FPU (Formación de Profesorado Universitario) concedida por el Ministerio de Universidades de España en 2019.

Nunca pensé que terminaría como investigadora, y menos en la enseñanza dentro de la universidad. Tampoco imaginé que mi vida profesional se acabaría centrando en la RV o en las realidades mixtas. Sin duda es la etapa en la que mejor me encuentro profesionalmente, donde siento que evoluciono y que mi esfuerzo se ve recompensado. Esto debo agradecérselo a mi tutor, Manuel Contero.

Pese a que la presencia de la mujer es cada vez más notable, aún queda mucho camino por recorrer. Negar la existencia de la brecha de género o las desigualdades es un acto deleznable que habla desde el egocentrismo más profundo de las personas. Es necesario tener referentes para que todas las niñas y mujeres sepan que pueden aspirar a los mismos puestos que los hombres, y por supuesto, educar a las personas para no discriminar por cuestión de género, abolir los comportamientos machistas y eliminar la opresión sobre las mujeres en el ambiente laboral.